El problema radica en que, si no se tiene suerte de entrar en otra carrera o de que las demás no nos acaben de gustar, ¿qué hacemos hasta poder volver a intentarlo? La verdad es que es complicado, y por eso yo lo he nombrado "limbo", porqué uno se encuentra un poco en tierra de nadie, desencajado y con pocas opciones para seguir formándose a corto plazo. Y aquí creo que hay un gran fallo por parte del Ministerio de Educación.
Un sistema que te machaca a fondo (sobretodo en segundo de bachillerato), que te extenúa estudiando día y noche, pasándote días y días en casa y que, para rematarlo, te pone unas pruebas en las que te lo juegas todo a una carta: es decir, que como esos días tengas migraña o estés espeso o enfermo ya la has cagado. ¿No sería más lógico plantear un sistema en que no sea todo a cara y cruz y se valore más el día a día? No es tarea fácil responder a mi pregunta y buscar otro sistema más equilibrado, ahora por ahora no se me ocurre nada a mí, pero creo que valdría la pena que los grandes sabios del gobierno se pusieran a pensar un poco y hicieran algo bueno con el cojo sistema educativo español, ya que no veo normal que alguien con un 5 pelado (nota de corte en universidades privadas) y mucho dinero en el bolsillo pueda entrar en la universidad y no poca gente que saca más nota pero que no le llega a lo que necesita se quede a las puertas de su sueño por no poder dar un golpe de cheque.
Seguiría hablando sobre los otros tantos puntos por donde cojea el sistema educativo español pero no quiero alargarme durante líneas y más líneas, porque hay mucho de lo que hablar.
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